Panorama General

Basada en una comisión Histórica

La Iglesia de Dios esta cimentada en una fuerte práctica de las enseñanzas del Nuevo Testamento, y trazamos nuestros principios modernos desde la Reforma Protestante a través del Renacimiento Metodista al despertamiento espiritual del Avivamiento Pentecostés.

Desde nuestros humildes principios en 1903 a los grandes resultados en el ministerio y servicio en décadas posteriores, La Iglesia de Dios, siempre ha estado dedicada en particular a restaurar el auténtico Cristianismo del Nuevo Testamento y la Iglesia de la biblia, una comisión tanto de verdad como de personas. Al transcurso de los años, se dieron pasos de gran progreso y reformaciones organizativas se llevaron a la práctica, habiendo producido la restauración de muchas doctrinas, prácticas y ministerios de La Iglesia del Nuevo Testamento, que se habían perdido durante la Edad Media.

Como resultado de nuestra historia, hemos llegado hasta la presente condición de verdad restaurada y ministración a la gente atreves de todo el mundo.

Quienes somos

Somos personas que se preocupan por la verdad de Dios y las necesidades del hombre. Estamos dedicados a la propuesta de ministrar a las necesidades del hombre en su conjunto, cuerpo, alma y espíritu. 1 Tesalonicenses 5:23.

Buscamos el compartir la gracia y el poder de Cristo resucitado, con todos aquellos que necesitan salvación, rescate, sanidad y relación con el Señor. Buscamos compartir el conocimiento de las verdades eternas de la Palabra de Dios, con quienes necesiten ser ilustrados y libertados de la confusión religiosa y caos espiritual, por medio de la Palabra de Dios rectamente dividida en sus principios inmutables.

En que Creemos

  • Creemos, en un Dios en tres personas:​

    El Padre (Jehová ó Yahveh), el Hijo (Jesús o Yashua) y el Espíritu Santo (Ruaj Hakodesh). Creemos, en la deidad, en la preexistencia, en la concepción milagrosa, en el nacimiento virginal, en la vida sin pecado, en la muerte expiatoria, en la resurrección y ascensión de Jesucristo. Creemos, que toda la Biblia es la Palabra inspirada por Dios, y que la verdadera doctrina de fe, práctica, gobierno y disciplina, debe ser establecida por el Nuevo Testamento, atestiguada por la Ley y los Profetas. Creemos, en el renacimiento espiritual (arrepentimiento, justificación y regeneración), en la santificación y en el bautismo del Espíritu Santo.

  • Creemos, en la completa restauración de la herencia judía de la Iglesia, incluyendo su calendario litúrgico del séptimo día (Shabat), y en las festividades de Dios (Pascua-Pesaj, Pentecostés –Sahvuot, Año Nuevo- Rosh Hashana y Tabernáculos-Sucot).

  • Creemos en el regreso de Jesucristo para establecer su reino, en el cual los santos vivientes y resucitados, reinarán con El por mil años. Creemos en la vida eterna para los justos y castigo eterno para los injustos.

  • Creemos que todas las experiencias de adoración del Nuevo Testamento, son apropiadas para la iglesia actual, nosotros animamos a aquellos miembros a reunirse en asambleas locales para la adoración a Dios como: • Cantar la Palabra de Dios • con salmos, himnos, cantos espirituales y poesías lírica bíblica. • Instrumentos Musicales.

  • Creemos que todos los instrumentos musicales pueden ser usados en la alabanza a Dios.

    • Danza. Nosotros empleamos tanto la danza litúrgica, como la danza espontanea“para alabar a Dios con danza”.

    • Levantando nuestras manos. La demostración universal de ofrecer alabanza a Dios y humillarse a Él.

    • Diezmos y ofrendas. Una experiencia vital de adoración.

    • Los miembros del Cuerpo de Cristo, se ministrarán unos a otros a través de la oración.

    • El ministerio de la Palabra. Predicar la Palabra de Dios, conduce a la hora en que su pueblo produce fe y obediencia.

    • Imposición de manos. Una práctica bíblica muy antigua para la impartición de bendición y autoridad.

    • Manifestación del Espíritu Santo. Nosotros practicamos la operación de los Cinco Dones Ministeriales y los Nueve Dones Espirituales (carismas) del Espíritu Santo. (Ver los 24 puntos de nuestra declaración de fe).